CRECE INTERÉS DE SENIORS POR ESTUDIAR y oferta se consolida: cursos en universidades cuestan desde $17 mil al mes

Las universidades UC y Mayor son los planteles que históricamente han abierto sus puertas a los adultos mayores con una oferta especialmente diseñada para ellos, a las que se han ido sumando en el tiempo otras instituciones tanto privadas como públicas. Las materias preferidas tienen que ver con historia, tecnología y autocuidado, entre otras.

TRABAJANDO SU RETIRO
El aumento de la expectativa de vida de los chilenos (80,5 años según la Organización Mundial de la Salud) ha puesto de relieve la importancia del bienestar en la vejez y de generar alguna ocupación para la segunda parte de la adultez, pensando no solo en la tercera sino también en la llamada cuarta edad. Con ese enfoque, distintas instituciones públicas y privadas han lanzado iniciativas en la línea del envejecimiento activo, donde la academia, la capacitación y el aprendizaje saltan a la vista como opción. «En el país existen diversos programas de educación y capacitación en los que los mayores pueden certificarse en titulaciones orientadas al mundo digital, psicoeducativo, de la salud, entre otros; obteniendo grandes beneficios, como autonomía, mejora en la calidad de vida y un alto grado de desarrollo personal», explican desde la Fundación Oportunidad Mayor.

La UC y la Universidad Mayor han sido los planteles que históricamente han abierto sus puertas a los seniors, con una oferta especialmente diseñada para ellos. A estas se han sumado otras instituciones tanto privadas como públicas.

DEMANDA POR APRENDER sube también en otros países 
No solo Chile ha avanzado hacia la generación de alternativas de estudio para la tercera edad. Países de Latinoamérica y Europa, por ejemplo, doblan las opciones en esta línea. «En otras naciones casi el 80% de las universidades tienen programas educativos para adultos mayores, como Argentina, España, Brasil, Costa Rica, Francia o Bolivia. Incluso, reciben aportes estatales para llevar adelante esta tarea», señala Macarena Rojas, directora del Programa Adulto Mayor de la UC. En el caso de Bolivia, la Universidad Municipal del Adulto Mayor en La Paz estrenó en 2017 una nueva sede donde se les ofrece aprender varios oficios. Las clases son gratuitas y las imparten jóvenes voluntarios de lunes a viernes, en jornadas en las que, más que enseñar, se busca intercambiar experiencias. En Argentina, en tanto, la Universidad Nacional de La Pampa tiene el Programa Universitario de Adultos Mayores, que comenzó en 2005 cuando el centro de estudios, a través de la Secretaría de Cultura y Extensión Universitaria, desarrolló una primera experiencia con los seniors asociados a dos centros de jubilados y pensionados existentes en esa zona.

DESDE TEATRO hasta historia y neuroplasticidad

La iniciativa más antigua está ligada a la Universidad Católica, con el Programa Adulto Mayor. Su directora, Macarena Rojas, comenta que si bien la propuesta se inició tímidamente en 1989 con menos de cinco cursos en plan piloto, actualmente dictan casi 40 clases al año, además de las actividades extraprogramáticas gratuitas y abiertas a todo público, como charlas y seminarios. «Tenemos cerca de 1000 alumnos mayores al año, más mil personas que participan en las actividades extraprogramáticas. Tenemos cursos trimestrales y semestrales», dice.

Entre la oferta, precisa Rojas, figuran temas que son de interés de las personas mayores, pero con el plus de que quienes los dictan son principalmente profesores de la universidad a quienes les motiva especialmente trabajar con los seniors. Las materias se mueven entre historia, filosofía y cine, como también teología (filosofía de las religiones), literatura, emprendimiento (emprende 60+), psicología y bienestar emocional, longevidad y envejecimiento positivo, además de entrenamiento cerebral y memoria, computación, internet y uso de smartphones y redes sociales.

«También dictamos algunos cursos: y talleres para empresas (prejubilación y gestión de la edad en la compañía, y oportunidades y desafíos de la madurez), pero en general tienen muy buena acogida los cursos de historia, teología, tecnologías, neuroplasticidad y memoria, y talleres de teatro», sostienen desde la UC. La gran mayoría cuesta entre $24 mil y $30 mil mensuales el único que se escapa a este precio es inglés, que tiene un valor de $180 mil por trimestre.

Por otro lado, la Universidad Católica de Valparaíso también ofrece una alternativa bajo el Programa de Educación para Adultos Mayores (Prodepam), una iniciativa sin fines de lucro, con una política de autofinanciamiento y que depende de la Facultad de Filosofía y Educación.

Aquí los cursos y talleres se centran en las áreas de artes, desarrollo personal, espiritualidad, mantención física, medicina, reflexión filosófica, idiomas y computación. De acuerdo al coordinador de la iniciativa, Carlos Navarrete, existen 24 alternativas entre las que destacan historia del arte y universal, psicología, computación, y talleres artísticos como poesía y música.

La matrícula en este centro tiene un costo anual de $15 mil y una mensualidad de $17 mil. Y al igual que en otras opciones, los horarios de las clases pueden ser diurnos o vespertinos. U3E de la Universidad Mayor es otra de las iniciativas que se han consolidado en los últimos años, con programas de estudio especialmente dirigidos a personas mayores. Patricia Alanis, directora del Centro de Estudios Universitarios para la Tercera Edad, detalla que a la fecha más de 20 mil personas han participado en programas de formación, sumando más de 130 personas anualmente. «Ofrecemos cursos en las áreas de autocuidado, bienestar y salud, reflexología, reiki, autoterapia con técnicas de medicina china, alimentación natural, etc. También hay programas para sintonizar con el hoy y estar vigentes, además de envejecimiento activo y tecnologías, pero los cursos en los que más participan los mayores tienen que ver con terapias complementarias en la linea del auto-cuidado», asegura Alanis.

Las alternativas cuentan con una subvención de la universidad, y una opción por tres meses cuesta alrededor de $120 mil, es decir, unos $40 mil al mes.

«La formación les permite reinventarse, capacitarse e iniciar la etapa de la adultez con una visión distinta y una propuesta clara de lo que va a ser su vitalidad en los próximos años, lo que a la vez les permite tener más independencia y autonomía», señalan desde el centro de estudios superiores.

CARRERAS COMPLETAS: una tendencia al alza

Si bien el grueso de los centros de estudios superiores no ofrece una oferta especialmente dirigida a los seniors, estos suelen no tener tope de edad para recibir estudiantes. Una situación que ha impulsado la tendencia (pero aún tímida) de que los adultos mayores opten por estudiar una carrera universitaria o técnica completa.

En Duoc UC, por ejemplo, señalan que hasta el año pasado contaban con 22 alumnos sobre 60 años, mientras que durante el proceso de admisión 2019 ya hay 12 matriculados sobre esa edad. «Para este año serían 34 personas sobre 60 años en Duoc UC, considerando que tenemos 103 mil estudiantes», señalan desde la institución.

Estado ofrece alternativas de CAPACITACIÓN GRATUITA

El buen estado con que llegan las personas a la tercera edad ha redundado en un inusitado interés por inscribirse en cursos de formación general. Sin embargo, Constanza Daniels, gerenta general de la fundación Oportunidad Mayor, advierte que del total de personas mayores de 60 años al año 2017, solo un 11,8% tenía formación superior completa, mientras que el 0,18% un postítulo.

Frente a los datos, Daniels afirma que está comprobado que estudiar después de los 60 años brinda la oportunidad de adquirir nuevas destrezas y conocimientos: «Ayuda a ejercitar la mente y el cuerpo, y permite mejorar las relaciones sociales y autoestima». En este contexto, el Estado anunció un avance en materia de educación y capacitación hace unas semanas, eliminando el tope de edad para acceder a los programas del Sence.

Además, el servicio creó un programa especial para adultos mayores de formación en el puesto de trabajo (FPT), focalizado en personas de 60 años o más. Según explican desde el Sence, este considera una bonificación por concepto de contratación de hasta el 60% del ingreso mínimo mensual, y una bonificación por concepto de capacitación de hasta $400 mil por persona contratada, para que la firma lo capacite en especialidades atingentes.

Asimismo, cuenta con más de ocho mil cupos para personas de todas las edades para un programa de capacitación en oficios, que incluyen desde comercio, hasta construcción, gastronomía, hotelería y turismo, entre otros.

Fuente: El Mercurio

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