En Chile faltan al menos 466 médicos especialistas en vejez

Ante el explosivo aumento en la esperanza de vida, médicos plantean la necesidad de que otros profesionales aprendan sobre los cuidados de los adultos mayores.Es un hecho: la gente vive cada día más. El doctor Jaime Hidalgo, director de la Sociedad de Geriatría y Gerontología, comenta que en Chile la esperanza de vida hoy aumenta al doble de la velocidad que en los países desarrollados: por eso, nuestra población mayor de 80 años seguirá creciendo (y también los mayores de 90 e incluso quienes lleguen al centenario). 

‘Si a naciones europeas les tomó un siglo este fenómeno, Chile demoró 50 años. Esto sucede por varios factores: mayor tecnologización y cobertura de los sistemas de salud; políticas públicas implementadas en los años 60, como la reducción de la mortalidad maternoinfantil; y la menor tasa de natalidad, que catapulta el mayor promedio de edad’, detalla Hidalgo.

En total son 104

Pero aunque hoy dispongamos de un arsenal tecnológico para mejorar la calidad de vida en la vejez, falta gente que lo sepa ocupar. El número de médicos geriatras, de hecho, no alcanza siquiera a cubrir las necesidades de la población adulta chilena: según datos de la Subsecretaría de Salud Pública, en nuestro país solo hay 104 geriatras (la proporción es de 1 geriatra por cada 48.000 adultos mayores); el déficit llega al menos 466 profesionales, según estándares mínimos de la Organización Mundial de la Salud. Para ir revirtiendo el déficit, el Ministerio de Salud aspira a aumentar en 50% el número de estos especialistas en vejez. 

Homero Gac, geriatra y académico de la Escuela de Medicina UC, añade que esta carencia es mucho mayor en regiones: hay zonas que ni siquiera cuentan con uno de estos especialistas, que mayormente se concentran entre las regiones Metropolitana, de Valparaíso y el Biobío. ‘A los médicos no le faltan pacientes. Si estudia geriatría nunca le va a faltar trabajo, así de simple’, subraya. Concuerda el doctor Enrique Paris, decano de la Facultad de Ciencia de la U. Mayor: 

‘Hay mucho trabajo y hay mucho a futuro. Chile es un país que se ha envejecido y tiene una esperanza de vida enormemente alto. Los adultos mayores tienen muchas enfermedades juntas. Hay mucho que hacer’, apunta. ¿Cómo definir el trabajo de un geriatra? ‘Es igual que la pediatría, pero abocada al adulto mayor. Lo que uno hace es el control del adulto mayor sano, para tratar de evitar que se vaya a complicar al futuro. También la evaluación de adultos mayores frágiles, que son aquellos que tienen riesgo de complicarse, como personas que tienen problemas de memoria o que están caminando con problemas. El elemento central es la mantención de la funcionalidad de una persona mayor y su integración social’, describe Gac.

¿Cómo especializarse?

Cinco universidades ofrecen este programa: U. de Chile, U. Católica, U. de Santiago, U. Mayor y U. del Desarrollo. ‘Está la modalidad clásica: 7 años de Medicina más 3 años de especialidad -que es la medicina interna- y 2 años de subespecialidad en geriatría, a la que se accede mediante becas de especialización. 

Son cupos limitados y se accede a ellos a través de una postulación’, detalla. Acá las becas generalmente se reservan para estudiantes con buenas notas y trabajos científicos publicados. ¿Por qué tan pocos cupos? Simple: hay tan pocos geriatras en Chile que muchas universidades no tienen cómo encontrar especialistas para que dicten clases. 

‘Muchos trabajan en sus consultas y pocos están focalizados a la vida académica’, explica Gac. Otra modalidad es la que ofrecen la Usach y la UC, que es la formación directa: son 7 años de medicina y 4 años de geriatría. En caso de que el estudiante haya realizado la especialización en el extranjero, debe rendir un examen para certificar la especialidad. Un último camino es haber trabajado 5 años en un servicio de geriatría como médico y luego aprobar un examen que los certifica.

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12.11.2018

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