Plan Nacional de Demencia necesita casi $ 4 mil millones para su implementación
La política, incluida en el programa de gobierno, fue anunciada en 2015. Nuevamente se pedirá el presupuesto, que el año pasado se rechazó. Como parte de su programa de gobierno, la Presidenta Michelle Bachelet planteó la creación de un Plan Nacional de Demencia, una de las actuales prioridades públicas para la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, el año pasado la Dirección de Presupuestos (Dipres) no otorgó el dinero necesario para la implementación de la iniciativa. Se trata de $ 3.855 millones, para la atención de 6.968 personas, que se solicitarán nuevamente durante la discusión que comenzará para el Presupuesto 2017, según consigna un informe enviado por el Ministerio de Salud (Minsal) al senador Alejandro Navarro. ‘Las subsecretarías de Salud Pública y de Redes Asistenciales han sostenido una serie de reuniones con el Ministerio de Desarrollo Social y la Dipres para presentar el modelo de atención que se implementará’, explica Mauricio Gómez, jefe del Departamento de Salud Mental del Minsal. De acuerdo a Gómez, el plan consiste en ‘acciones en dos niveles de salud: la atención primaria y el nivel secundario, los cuales se relacionarán mediante la referencia y la contrarreferencia’. Por otra parte, en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) ‘se fortalecerá la atención con horas profesionales y con un agente comunitario’, mientras que cuando se trate de casos de mayor complejidad, estos ‘serán derivados a las unidades de memoria, situadas en el nivel de especialidad, las cuales fortalecerán los Servicios de Neurología de Hospitales de Alta y Mediana Complejidad’. Para el senador Navarro, es necesario que la política entre pronto en funcionamiento, ya que ‘las demencias están aumentando de manera progresiva, y considerando que hay 2,3 millones de adultos mayores y sólo 84 médicos geriatras, tenemos una relación de uno a 34 mil, muy lejos de uno a cinco mil que es lo que recomienda la Ocde’. Incremento Andrea Slachevsky, vicepresidenta de la Corporación Profesional Alzheimer y otras Demencias (Coprad) y especialista de la Clínica Alemana, señala que ‘el número de personas que vive en esta situación está subiendo de manera significativa y va a seguir aumentando, pasando de 180 mil personas, hoy, a 600 mil en 2050’. La demencia es un grupo de enfermedades crónicas que se caracterizan por un deterioro de las funciones cerebrales y que, en general, afectan a adultos mayores. Una de las patologías más conocidas es el Síndrome de Alzheimer, que, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, causó 1.166 muertes en 2014, 23% más que en 2011, cuando fueron 947 (ver infografía). ‘Lo común que tienen es que una persona que alcanzó su nivel de desarrollo neurológico empieza a tener un retroceso en sus capacidades de forma anormal’, indica Andrés Villagrán, neurólogo de la Clínica Ciudad del Mar. Añade que ‘la patología ha ido aumentando en prevalencia, porque existe un envejecimiento de la población’. Este tipo de enfermedad, al repercutir en las capacidades sociales de quienes la padecen, provoca, además, que necesiten del apoyo de terceros. De acuerdo a Slachevsky, ‘el 14% de las personas que cuidan a pacientes con demencia tienen que dejar de trabajar’. Además, la realidad actual de la patología no sería la más adecuada: ‘Vivir con alzheimer en Chile es difícil, porque no se accede a una adecuada atención de salud ni apoyo social, e incluso, muchas veces, hay temor a que se sepa de la enfermedad’, asegura Slachevsky. Debido a esto, una de las aristas del plan apunta a que los cuidadores reciban ‘una serie de prestaciones, dado que presentan una alta carga asociada a su rol, teniendo problemas de salud física y mental, que requieren ser abordados integralmente, por medio de tratamientos’, plantea Gómez. Por lo mismo, ‘se implementarán acciones referidas a la sensibilización de la población en torno a la demencia’. A pesar de que el plan, como tal, aún no entra en ejecución, uno de sus componentes sí está en funcionamiento. Se trata de la construcción y operación de Centros Diurnos, inversión que asciende a $ 1.619 millones, para atender a 300 pacientes a nivel nacional. Son centros que realizan funciones clínicas con usuarios y cuidadores, junto con investigación y docencia. El primero en entrar en operación fue el centro Kintún, en 2015, incorporado a la red del Servicio de Salud Metropolitano Oriente, mientras que otro en El Bosque está pronto a entrar en operación. Por otra parte, los Servicios de Salud Osorno y O’Higgins están en proceso para poder operar sus instalaciones. Además, este año se espera que se implementen centros en los servicios de salud de Magallanes, Talcahuano y Aconcagua. Para 2018, se espera contar con 15 centros que estén en funcionamiento. INICIATIVA 15 centros diurnos deberían estar operando a 2018. 6.968 personas se atenderán por medio del Plan Nacional de Demencia Fuente: La Tercera
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