Preocupante déficit de médicos geriatras en la región de Los Lagos: faltan 31 de esos especialistas

Análisis de Fundación Oportunidad Mayor plantea medidas para que ese grupo etano reciba una atención médica adecuada. Hospital de Puerto Montt sumó segunda doctora. La Encuesta Casen 2017 dio cuenta que la población de adultos de 60 años y más en la Región de Los Lagos es de más 177 mil personas, lo que representa un 20,1% de la población regional.

Sin embargo, los más recientes datos revelados por la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, dan cuenta que en la región sólo existen cuatro médicos geriatras en el sector público: dos en Puerto Montt y dos en Osorno.

Tal número de profesionales está bastante lejos de lo recomendable para la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fija ese mínimo en un geriatra por cada cinco mil personas mayores.

Frente a esa relación, para atender adecuadamente la población de adultos mayores de la zona, serían necesarios al menos 35 geriatras; es decir, se hace imperioso incorporar a 31 de esos profesionales para alcanzar la recomendación de la OMS «y lograr que las personas que pertenecen a este grupo de la población, reciban atención médica adecuada», estableció Constanza Daniels, gerenta general de la Fundación Oportunidad Mayor.

El doctor Jorge Tagle, director del Servicio de Salud del Reloncaví (SSR), admite esa carencia y lo atribuye a que «se trata de una especialidad reciente. Hasta hace poco, los cupos de formación eran escasos. Además, históricamente ha habido poca formación de pregrado en el tema, por lo tanto se genera poco interés».

En cuanto a cifras, admitió que sólo dos geriatras trabajan en la red pública de salud y aportó que en el área privada «sólo hay un médico geriatra certificado por la Superintendencia de Salud».

También dijo que a nivel nacional, la estadística no es mejor, la que demuestra que «hay un geriatra por cada 20.000 adultos mayores (104 en todo el país)».

La situación es aún más preocupante en otras regiones, como las de Arica y Paiinacota, Atacama, Coquimbo, Los Ríos y Aysén, en las que «hasta el año pasado no contaban con geriatras», apuntó.

MÁS HOSPITALIZADOS

El tema requiere una especial atención, dado que según las Estimaciones y Proyecciones de Población en Chile al año 2050 del INE, los hombres vivirán en promedio hasta los 83,2 años; y las mujeres, hasta los 87,8 años.

Esta demostración del proceso de envejecimiento de la población, determina para el INE que las personas de 65 años y más representarán el 25% de la población nacional para el año 2050.

El director del SSR reconoce que en el Hospital de Puerto Montt se atienden 150 pacientes en atención cerrada al año, con seguimiento posterior ambulatorio. «Hay más hospitalizados mayores de 80 años, que hospitalizados en el Servicio de Pediatría», ejemplificó.

El doctor Tagle agrega que un 20% de los egresos de hospitalizados de ese centro asistencial, son adultos mayores, «esto es alrededor de dos mil quinientos pacientes».

Y resalta que «los efectos positivos de la atención geriátrica indican que al comparar los hospitalizados bajo régimen geriátrico y régimen quirúrgico habitual, se ha acortado la estadía en un par de días en promedio; y recuperan funcionalidad al alta, que es uno de los objetivos, lograr la independencia funcional. Otro efecto positivo es que se trabaja en red con los centros de atención primaria».

ACORTAR LA BRECHA

Por ello, desde Oportunidad Mayor plantean que es necesario acortar la actual brecha de especialistas, dado que aumentarán sostenidamente los requerimientos de salud para esa parte de la población, durante los próximos años.

Es así como proponen varias acciones para avanzar en esa tarea. Primero, impulsando a los profesionales de la salud de la región a que cursen esa especialidad médica.

Para eso, explicó Daniels, «las autoridades deben crear distintos tipos de incentivos, como subvenciones y apoyo económico para los estudiantes que se interesen por esta área de la salud. Además, es necesario motivar a las universidades que existen en la región a que consideren a esta rama de la medicina como subespecialidad. Hoy, solo cinco casas de estudio dictan esa especialidad, contemplando entre 40 y 50 cupos al año, y todas se ubican en la Región Metropolitana», evidenció.

«Faltan universidades regionales que consideren a la geriatría en sus mallas currculares; pero además, es muy importante que los profesionales tengan, luego de egresar, un lugar adecuado para ejercer su especialidad, como por ejemplo las Unidades Geriátricas de Agudos (UGA). Lamentablemente, hoy en Chile contamos apenas con cuatro de esos espacios en el servicio público».

Además, advierte otro problema, como la falta de incentivos «para que los estudiantes prefieran la especialidad geriátrica y consideren la opción de trasladarse a regiones».

MÁS RECOMENDACIONES

Daniels agregó que resulta «clave que no sólo los médicos realicen la especialidad de geriatría, sino que otros profesionales de la salud, como enfermeras, kinesiólogos, psicólogos y psiquiatras lo incorporen en sus carreras respectivos cursos obligatorios de gerontología, en los que se les entreguen herramientas para una adecuada atención a este grupo de la población».

Otro punto determinante para esa Fundación es acercar a los estudiantes de medicina a los dispositivos que atienden personas mayores, como hogares, Centros Diurnos o Establecimientos de Larga Estadía, «para que conozcan en terreno la realidad y se sensibilicen y motiven a trabajar por ellos».

A NIVEL POLÍTICO

Esta deuda también tiene implicancias a nivel de decisiones que puedan adoptarse desde el Ejecutivo, plantea la gerenta general de la Fundación Oportunidad Mayor.

«La escasez de geriatras que afecta a nuestro país es un problema mayúsculo y de lenta solución. Conscientes de esa realidad, liemos observado que poco a poco el tema ha ido tomando relevancia a nivel político y que desde el Ministerio de Salud se están tomando algunas iniciativas para revertir esta situación», expuso.

En tal sentido, mencionó el Plan Nacional de Vejez que el año pasado presentó el Gobierno, en el que se propuso aumentar en un 50 % la cantidad de geriatras en la salud pública.

Asimismo, remarcó que «existe mayor voluntad política por mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Hoy se habla de la importancia del nuevo adulto mayor en la sociedad, lo que le ha dado un empuje inusitado al Servicio Nacional de Adulto Mayor, organismo que hoy trabaja con diversas entidades de la sociedad civil y del mundo académico para crear medidas que logren terminar con el déficit de geriatras en el país».

Especialistas en el Hospital de Puerto Montt

En el Hospital de Puerto Montt trabajan dos médicos geriatras. Una de ellas es la doctora Erika Astorga, quien trabaja con adultos mayores hospitalizados, quien destacó que ello trasciende a la atención única que se puede recibir en un centro asistencial. «La continuidad del tratamiento o el seguimiento que se haga a un paciente mayor, es muy importante. Por eso es primordial que nos articulemos como red del Reloncaví, para hacer una atención geriátrica más eficaz».

Destacó la llegada de una nueva especialista, ya que «en promedio. atiendo en hospitalizados a 140 pacientes al año. Como se suma Catalina (Cárdenas), probablemente ella vaya a ver el mismo número de pacientes; o sea, se va a duplicar el número de atenciones».

La doctora Cárdenas, viene llegando desde Barcelona, España. donde recibió su formación en la especialidad. «Uno es como el médico tratante principal del adulto mayor. lo que permite tratar de evitar derivarlo a especialidades, ya que uno las puede resolver», dijo y destacó que se trabaja con un equipo interdisciplinario (kinesiólogos. terapeutas, fonoaudiólogos, nutricionistas y asistentes sociales, entre otros). «Es una tarea que se va dando desde distintas miradas. No sólo vemos la enfermedad, sino que al paciente en su integridad. Tratamos de resolver las causas que han llevado a que esté enfermo; vemos más allá de esa atención, en cuanto a lo que va a pasar después con esa persona, para hacer un trabajo de prevención de otras patologías, en general», expuso.

Recomendó hacer actividad física diaria, para evitar atrofia muscular, caídas y fracturas; asimismo, aconsejó llevar una alimentación balanceada y evitar ahumados y la sal.

Fuente: Diario El Llanquihue

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