Contexto internacional

El concepto de Envejecimiento ha evolucionado en respuesta a los cambios demográficos que ha experimentado la población mundial. En los años 70, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hablaba del concepto de envejecimiento funcional, focalizado en la autonomía y autovalencia. Luego en los años 80, se introduce el concepto de envejecimiento exitoso y en los 90 el de envejecimiento saludable. Este último con una mirada principalmente biomédica A partir del año 2000, se comienza a hablar de envejecimiento activo, concepto que tiene una mirada biopsicosocial. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015), los elementos claves que deben considerar las políticas públicas de salud para lograr un envejecimiento saludable son: la heterogeneidad del envejecimiento, abordando las desigualdades que subyacen a esta diversidad, considerar los ambientes en los que habitan las personas mayores, evitar estereotipos o ideas preconcebidas, empoderar a las personas mayores para que se adapten a los desafíos que enfrentan y el cambio social que acompaña el envejecimiento poblacional, considerar la salud desde la perspectiva de la trayectoria de la funcionalidad en vez de las enfermedades que presenten en un determinado momento.

En virtud del impacto que está teniendo el envejecimiento de la población en los países desarrollados y en vías de desarrollo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha desarrollado una Estrategia y Plan de Acción para la Salud de las Personas Mayores para el período 2009-2018. Dicho plan alude al concepto de envejecimiento activo y saludable, teniendo como objetivos principales la optimización de las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante todo el ciclo vital, de tal forma de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez y mantener por el mayor tiempo posible las condiciones de salud y funcionalidad que permitan al sujeto desenvolverse y participar en las diversas esferas de la vida social. Todo esto está basado en el reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores y en los principios de las Naciones Unidas de independencia, participación, cuidados, dignidad y realización de los propios deseos.

Dentro del plan de acción de la OMS, se establece como estrategia que los sistemas de salud nacionales se adecúen para afrontar los retos del envejecimiento de la población y las necesidades de salud de las personas mayores. En este contexto, desde la década de los 90 que Chile ha comenzado a diseñar políticas públicas y acciones para mejorar de la calidad de vida de este creciente segmento de la población, materializándose más recientemente en la estrategia 2011-2020 del Ministerio de Salud para mejorar el estado funcional de las personas mayores. Sin embargo, a pesar de estos avances, es importante mirar y rediseñar algunas de estas políticas de acuerdo a la evolución que este grupo etario ha tenido en las últimas décadas. De este modo se hace necesaria la formulación de un Programa Nacional de Salud que permita formalizar, estandarizar e integrar todas las acciones que se realizan y se proponen en salud. Estas acciones deben integrar de la mejor forma la atención de salud, velar por la calidad de la misma, y constituir un pilar para un futuro Plan Integral de Atención en red a nivel nacional, con una perspectiva socio-sanitaria. Lo anterior implica un decidido empuje intersectorial, en particular con el involucramiento del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA).

Situación en Chile

La sociedad chilena manifiesta un aumento significativo de la población mayor, por lo que debemos prepararnos para responder a las necesidades que tienen nuestras personas mayores, y así avanzar en la co-construcción de un futuro más amigable para todos.

De acuerdo a las cifras CASEN 2017 (Min. de Desarrollo Social), en Chile las personas mayores de 60 años o más representan el 19,3% de la población total, lo que equivale a 3.439.599 millones de habitantes, cifra levemente por encima de los menores de 15 años, que llegaron a 3.427.068 (19,2%). Según la misma fuente, la concentración de personas mayores de 60 años en la Región Metropolitana corresponde a 1.225.796. El envejecimiento de la población chilena se debe al avance científico en materia de salud, a la drástica reducción de la tasa global de fecundidad, que en la actualidad alcanza a 1,72 hijos por mujer (INE-CELADE, 2015), a la baja la tasa de reemplazo poblacional de 2 hijos por mujer, y al aumento en la expectativa de vida de las personas. Hoy en Chile la esperanza de vida para los hombres es de 77,2 años y para las mujeres es de 82,2 años. En la actualidad, las personas que cumplen los sesenta años en Chile esperan vivir en promedio 24 años más, convirtiendo así a la vejez en una de las etapas más largas de la vida.

Esta amplia expectativa de vida se justifica por una relativa mejora en la salud de las personas mayores en la última década. El año 2010, la Encuesta Nacional de Salud reportaba que el 4,9% de las personas de 65 años o más declaraban una salud excelente o muy buena, el 36,1% señalaba que es buena, el 44,4% regular y el 16,4% declaraban tener un mal estado de salud (MINSAL, 2010). Más recientemente, la Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez (ENCAVI) daba cuenta de que el 35,2% de las personas de 60 y más años percibía su estado de salud como excelente, muy buena y buena, y el 56,8% como regular y mala (Pontificia Universidad Católica de Chile, 2016), evidenciando una mejora significativa en la percepción de salud de los adultos mayores. Siguiendo la tendencia, el porcentaje de personas mayores que considera su estado de salud como “bueno” o “muy bueno” aumentó a 47% de los encuestados en el año 2017 por la encuesta de calidad de vida del adulto mayor (ENCAVIDAM). Sin embargo, las mujeres consistentemente auto-reportan una peor evaluación que los hombres, lo que se condice con el mayor gasto que realizan las mujeres en salud. Se aprecia también un fuerte deterioro en la evaluación del estado de salud con el aumento de la edad, denotando un empeoramiento en la calidad de vida de las personas en el grupo de 80 años de edad y más. El perfil socioeconómico de los encuestados es importante a tener en cuenta, considerando que la evaluación del estado de salud mejora significativamente con el nivel educativo del adulto mayor.

En términos de autovalencia, el Estudio Nacional de Dependencia (SENAMA, 2010) revela que la mayoría de las personas mayores son autovalentes y autónomas hasta los 80 años, periodo sobre el cual aumentan las probabilidades de tener algún grado de dependencia. En este sentido, entre los 60 y los 64 años de edad, un 11% presenta algún grado de dependencia, entre los 65 y 69, un 16,2%, entre los 70 y los 74 años un 19,9%, entre los 75 y los 79 un 28,5%, entre los 80 y 84 un 52,9% y finalmente sobre los 85 años un 65,6%. Cabe destacar que Chile presenta una vejez joven, producto que el mayor porcentaje de la población (74%) está en el grupo etario entre 60 y 75. Los mayores de ochenta ascienden al 17,2% de la población mayor (CASEN, 2015). El MINSAL está trabajando para implementar gradualmente un nuevo Seguro Social de Dependencia, en el que se busca instalar un sistema de cuidado socio-sanitario que entre otras cosas incluirá mejoras al examen de funcionalidad del adulto mayor (EFAM).

En términos de infraestructura de atención de salud para adultos mayores, Chile cuenta actualmente con sólo 70 geriatras, mientras que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es llegar a 600 en todo el país. El MINSAL está buscando aumentar el número de geriatras a 105 en todo el territorio en un periodo de 4 años, mediante la entrega de becas para la formación, además de establecer la especialidad de geriatría en las 9 regiones más envejecidas del país. Se busca además formar a los equipos de salud existentes en temas de geriatría para una correcta atención y derivación. Actualmente hay 7 hospitales en Chile que cuentan con unidades geriátricos de agudo (UGA), con presencia en 3 regiones. Se pretende que en un periodo de 4 años el número de UGA disponibles aumente a 8 hospitales regionales.

Siguiendo las recomendaciones del Plan de Acción para la Salud de las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud se propuso como parte de su estrategia 2011-2020 para este grupo etario le objetivo de “mejorar el estado funcional de las personas mayores”. Como una medida en esta dirección, se aplica un Examen de Medicina Preventiva (EMPAM) a todas las personas de 65 y más años que se atienden en el sistema de salud pública. Cabe destacar que de acuerdo a la CASEN 2015, el 85% de las personas mayores está inscrita en FONASA, de las cuales el 42% se ha aplicado el examen preventivo (DEIS, 2013). El sistema de salud privado ISAPRE registra al 8% de las personas mayores (Ministerio de Desarrollo Social, 2015).

El Ministerio de Salud (MINSAL) está actualmente trabajando en la implementación de una Política de Envejecimiento Positivo que busca promover los derechos de las personas mayores de un modo integral, otorgar posibilidades y oportunidades a las personas mayores, favorecer su autonomía y prevenir su nivel de dependencia. Se destaca la intersectorialidad de esta política, la cual implementa y utiliza una variedad de miradas desde distintas especialidades a los asuntos de las personas mayores. La política de envejecimiento positivo esta compuesta de 3 ejes fundamentales: eje saludable, eje seguro y eje participativo. Los objetivos del eje saludable son fomentar un cambio de paradigma del concepto de envejecimiento y de la vejez, fortalecer la red de apoyo socio-sanitaria para las personas mayores, además de apoyar y acompañar a las familias en su rol de cuidado. Son cuatro las propuestas concretas que se presentan en esta linea: auge mayor, aumentar capacidad geriátrica para adultos mayores, implementar el programa de salud oral “Ríe Mayor” e instalar el sistema de cuidado socio-sanitario.

La propuesta Auge Mayor pretende que como Estado se de prioridad y se facilite el acceso a la atención en salud de los adultos mayores, además de dar cobertura a la enfermedad de Alzheimer en su fase temprana. Otro punto de la iniciativa es ampliar el acceso de la cobertura AUGE salud oral integral, que actualmente llega sólo a los 60 años de edad. Para ello se buscará reformular el tratamiento dental de las personas desdentadas totales de entre 60 y 70 años de edad, incorporando una prótesis fija. Entre otras iniciativas recientes del MINSAL, destaca el Programa Vivifrail, en colaboración con la Facultad de Medicina UC. Este es un programa de ejercicios que ha resultado ser eficaz para retrasar la discapacidad y otros eventos adversos. Dependiendo del nivel de funcionalidad de la persona mayor, se trabaja sobre la fuerza y potencia de brazos y piernas; equilibrio y marcha, para evitar las caídas, entregar flexibilidad y resistencia mediante ejercicios de cardiovascular.

Acciones sugeridas

Promover la participación de la comunidad para que colaboren voluntariamente en contactar a personas mayores que no están en la Red de Organizaciones del Municipio, de esta forma puedan acceder a los beneficios e información desde los Centros de Salud. Para ello se puede formar un grupo de agentes comunitarios.

Promover entre los funcionarios y profesionales de los Centros de Salud el buen trato en la atención hacia las personas mayores a través de una capacitación o charlas informativas que además los familiarice con el lenguaje gerontogeriátrico.

Alineamiento de los diferentes programas o servicios del Municipio a través de la creación de una mesa Intersectorial.

Redefinición de atención horaria, estableciendo sistema de atención telefónica que priorice la atención a las personas mayores. Habilitar sistema de acceso a solicitud y confirmación horas telefónicas.

Gestionar voluntariado desde la academia con estudiantes para educación de cuidados a personas mayores que se encuentran con un nivel de dependencia severo y sus familiares.

Acompañamientos telefónicos a cuidadores en los CESFAM. Priorizar las horas y entrega de medicamentos a cuidadores.

Iniciativas

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