Trabajadores senior: ¿Simples voluntarios o héroes sociales?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó que para el año 2050 el 22% de la población será adulto mayor, es decir, más de 2.000 millones de personas. Cada 50 años la tasa de envejecimiento se duplica, especialmente en países como el nuestro. Ahora, es importante tener en cuenta que si bien esta cifra se eleva constantemente, también lo hace la cantidad de personas que posponen su jubilación. Según el Centro de Micro Datos de la Universidad de Chile, se duplicó esta cantidad, lo que refleja la tarea pendiente que tenemos: la inclusión en el mundo laboral de los trabajadores senior.

Es menester elevar la discusión en estos momentos y tomar una decisión como país, para así dar una respuesta formal a esta problemática que arrastra Chile desde hace ya bastante tiempo. Es cada vez más cotidiano ver a adultos mayores trabajando en supermercados o haciendo trabajo de voluntariado no remunerado. Una forma de mantenerse activos y de mostrar a la sociedad que aún están capacitados para realizar actividades.

Por eso, son cada vez más las organizaciones que generan iniciativas en pos de la inclusión y consigo aumentar el impacto social. Sólo el año pasado, a través de la fundación, más de 40 seniors compartieron su experiencia y talento a más de 30 instituciones de beneficencia. En total, trabajaron más de 3.400 horas, con la finalidad de facilitar la integración y sinergia entre generaciones.

Dado que cada día más personas mayores de 60 años dejan de trabajar, todo su conocimiento, experiencia y liderazgo se pierden. Sin embargo, gran parte de ellos están plenos de energía, tienen excelentes capacidades y están ávidos de contribuir, pero se sienten desvalorizados al no tener ninguna motivación ni desafíos significativos. Esto repercute en enfermedades físicas y psicológicas que impactan negativamente a este grupo etario, a sus familias y a la población en general.

Por otra parte, las organizaciones sin fines de lucro y pequeños emprendimientos carecen de capacidades de gestión y no cuentan con los recursos económicos y humanos necesarios para superar sus brechas en productividad. Es así como el llamado ahora es a ir un paso más allá y que los privados junto al Gobierno se integren a esta verdadera lucha y estos verdaderos héroes sociales tengan el lugar que se merecen.

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