La mitad de los trabajadores chilenos espera tener pega tras jubilarse
Un buen porcentaje, eso sí, quiere un horario más flexible, según estudio Zoom al Trabajo. Un 23% de los encuestados quiere incluso seguir trabajando en el mismo lugar una vez que se pensione. Visión del futuro de los trabajadores chilenos se llama el capítulo que incorporó este año el tradicional estudio Zoom al Trabajo, que elaboran desde el 2010 la consultora Visión Humana y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). En resumen, la mayor parte espera una vejez sin enfermedades y vivir sin sobresaltos económicos. De hecho, la respuesta que más se repite a la pregunta sobre las metas que tiene para el futuro es mejorar la condición económica, seguida por el anhelo de viajar y de comprarse la casa propia. Y eso de mejorar su condición económica aparece también sobre cómo proyectan su etapa de jubilación o el momento cuando tengan la posibilidad de retirarse del mercado laboral. La mayor parte (74%) cree que se jubilará a la edad legal, que actualmente es los 60 años para las mujeres y 65 años para los hombres. Pero, a la vez, un 48% de los encuestados espera seguir trabajando una vez que se jubilen. Patricio Polizzi, director general de la consultora Visión Humana, dice que una buena parte de trabajadores proyectan que va a ser necesario seguir trabajando para no bajar bruscamente su nivel de ingresos, pero también porque hay expectativas de que, por las futuras reformas al sistema de pensiones, se van a modificar las edades de jubilación legal. La lectura amable de las cifras es que a esa edad la gente se siente productiva, no tiene ganas de pasar a retiro y esperan incluso seguir trabajando en el mismo lugar que hoy se desempeñan su labor (23%) y otros aspiran a tener ingresos, pero a trabajar en forma parcial (13%). ‘Este es un gran tema que deben asumir las empresas, sobre todo que se viene un envejecimiento de la población. La gente quiere oportunidades distintas a esa edad, trabajar, pero con más tiempo libre’, comenta Mariana Bargsted, directora del departamento organizacional de la escuela de Sicología de la UAI. Ignacio Hinojosa, fundador de Servisenior, plataforma que intermedia empleos para adultos mayores (tiene más de 1.000 inscritos), dice que actualmente la gran parte de ellos busca flexibilidad horaria, trabajar menos horas a la semana o menos días, pero también hay un grupo que no concibe un trabajo sin cumplir una jornada completa. ‘Yo creo que se debe dar un modelo, que ya está ocurriendo, en que la empresa le entregue metas al adulto mayor y que, a la vez, le permita tener una buena flexibilidad horaria’, asegura. Andrés Guerra, gerente general de Previsionarte, siente que hay una deuda de las empresas con los profesionales adultos mayores, que cumplen cargos medios, y que en general son despedidos a los 55 años, sobre todo en periodos de contracción económica para obtener utilidades. ‘Ese es un desafío: retener esa experiencia, porque hoy esa gente no tiene otra opción que emplearse por cuenta propia y buscan asesorías para ver la posibilidad de obtener una pensión anticipada, que es muy difícil, o hacer un plan de inversión con su indemnización para generar ingresos extras’. Medio: Las últimas noticias
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